Desde que monté mi pequeño taller en el garaje, he ido sumando herramientas: una sierra de mesa, un compresor, una amoladora, un soldador, algunas cosas para el mantenimiento de mi moto y por supuesto, luz adicional para poder trabajar bien por las tardes. Lo que no esperaba es que, sin darme cuenta, todo ese equipo terminara notándose tanto en la factura de la luz a final de mes.
Las herramientas que más «tiran» del contador
No todas las herramientas consumen igual, y algunas sorprenden:
- Compresores: son de los aparatos que más energía consumen en un taller doméstico, sobre todo si el motor arranca y para constantemente porque hay alguna pequeña fuga de aire.
- Sierras de mesa y herramientas con motor de gran potencia: consumen mucho mientras están en marcha, pero al usarse en ratos cortos, su impacto real depende de cuánto tiempo las tengas encendidas «por si acaso».
- Soldadores: dependiendo del tipo, pueden tener picos de consumo muy altos durante segundos, lo que puede influir si tienes contratada poca potencia.
- Iluminación del taller/garaje: si todavía tienes fluorescentes o halógenos antiguos, esto puede ser una de las partidas más fáciles de mejorar.
El problema no siempre son las herramientas: a veces es la potencia contratada
Cuando empecé a usar varias herramientas a la vez (por ejemplo, el compresor en marcha mientras usaba la radial), empezaron a saltarme los plomos de tanto en tanto. Mi primera reacción fue pensar que tenía un problema eléctrico en casa, pero en realidad el problema era otro: la potencia que tenía contratada en mi factura de la luz no era suficiente para mi nuevo «modo de vida» con el taller.
Esto me llevó a revisar la factura completa, no solo el consumo. Y ahí es donde me di cuenta de que llevaba años con la misma tarifa, contratada cuando ni siquiera tenía el garaje montado como taller, y que probablemente ya no se ajustaba ni a mi potencia necesaria ni a mi forma de consumir.
Cómo revisé mi tarifa sin complicarme
Para no perder tiempo comparando webs de compañías eléctricas y teniendo en cuenta que no se utilizar los comparadores que hay en internet, recordé que un proveedor me habló de una empresa que compara tarifas, Roams, pero que funciona como una correduría de seguros, es decir que te atiende gente especializada, no te lo tienes que hacer tu todo en una web.
Ellos tienen un comparador que subes la factura por whatsapp y te da en segundos las mejores opciones, y luego, si estás interesado, ya te llaman y te asesoran de forma personalizada. Roams, una empresa de Palencia especializada en buscar ahorro en servicios de luz, teléfono, seguros, alarmas, etc. El proceso fue tan sencillo como hacer una foto a mi última factura y enviarla por WhatsApp.
A partir de ahí, un asesor energético revisó mi consumo y mi potencia contratada, y me explicó dos cosas que me sirvieron mucho:
- Si me convenía subir la potencia contratada (para evitar que salten los plomos cuando uso varias herramientas a la vez) y cómo afectaría eso al precio.
- Si mi tarifa seguía siendo competitiva para mi consumo actual, ahora que el taller forma parte habitual de mi rutina.
Lo que me llevo de esta revisión
Si tienes un taller, garaje o zona de bricolaje en casa con varias herramientas eléctricas, mi consejo es que no mires solo qué herramientas comprar o cómo organizarlas: échale un vistazo también a tu factura de la luz, sobre todo a la potencia contratada. Es algo que se revisa en cinco minutos y que puede evitarte tanto sustos en el contador como sorpresas a fin de mes.
Si quieres hacer esa revisión de puedes enviar tu factura en este enlace, que te llevará a su WhatsApp para que, simplemente subiendo una foto o un pedf de tu factura de la luz mas reciente la estudie y en segundos te de mas mejores opciones. También lo puedes hacer via Web con su herramienta Anklaas.

